

ORÍGENES Y DIFUSIÓN DE LA RAZA
Perro molosoide originario de las Islas Canarias. A partir del XVI, en los Acuerdos del Cabildo de Tenerife, en las Ordenanzas de Tenerife, y en los Acuerdos del Cabildo de Betancuria (Fuerteventura) se habla, entre otras razas caninas, de perros de presa. Lo más lógico es pensar que este can fue traído a Canarias por los conquistadores y colonos españoles desde la Península Ibérica. Luego, con el tiempo y el aislamiento, derivó en una raza completamente diferenciada. En las Canarias, los perros de presa se utilizaban para la guarda de las haciendas, para el cuidado del ganado vacuno y como auxiliar de carnicero en el sacrificio de las reses vacunas. De estos perros sólo contamos con referencias escritas, y su extinción pudo ocurrir a finales del XIX o en la tres primeras décadas del XX.
De 1920 a 1950, poco más o menos, con el fin de obtener perros para la pelea, se cruzan distintas razas importadas (Mastín Español, Bulldog Inglés, Bull terrier, Dogo Alemán) con el Perro de Ganado Majorero (procedente de Fuerteventura, como su nombre indica) y con el perro de la tierra (Gran Canaria, desde hace varias décadas extinto), de características similares al perro ganadero de Fuerteventura, y como éste, a mi entender, descendiente de los perros ganaderos españoles traídos a las islas por los conquistadores y colonos españoles. Con la prohibición de las peleas allá por 1945 estos perros de presa desaparecen también. A partir de 1975-6 renace la afición a los perros de presa, y de forma paulatina, mediante cruces con varias razas caninas de importación (Bulldog Inglés, Mastín Napolitano, Bullmastiff, Mastiff, Dogo Alemán, Bullterrier, American Staffordshire Terrier, Staffordshire Bull terrier, American Pit Bull Terrier, Rodesian Ridgeback, Mastín Español) más el Perro de Ganado Majorero -el perro de la tierra, o de ganado, de Gran Canaria ya no existe en esas fechas-, se va gestando el nuevo Perro de Presa Canario.